| Di doman non v'è certezza | Life at the Squares' Square |
Verdades de borrachos y niños
Esta tarde, cuando venía de la oficina, un borracho me detuvo en la calle. No protestó contra el Gobierno, ni dijo que él y yo éramos hermanos, ni tocó ninguno de los innumerables temas de la beodez universal. Era un borracho extraño, con una luz especial en los ojos. Me tomó por un brazo y dijo, casi apoyándose en mí: «¿Sabés lo que te pasa? Que no vas a ninguna parte.» Otro tipo que pasó en ese instante me miró con una alegre dosis de comprensión y hasta me consagró un guiño de solidaridad. Pero yo hace cuatro horas que estoy intranquilo, como si realmente no fuera a ninguna parte y sólo ahora me hubiese enterado.
Por suerte algunos sabemos hacia dónde vamos. O al menos eso creemos, lo que, a todos los efectos, hace.

RSS Feeds
CATEGORIES 



#1· nosfer
28 August 2007, 14:10cuanta razón tienes, querida…
somos lo que hacemos, nos pese o no, y si sabemos hacia donde queremos ir y elegimos bien ya tenemos medio camino andado…
porque luego la vida se encarga de poner a cada uno en su sitio irremediablemente, para bien o para mal, y de modo salomónico además…
por otro lado, la cita es muy buena, me dan ganas de leer el libro porque a benedetti solo le conozco en relato corto y, la verdad, me gusta :)