| Two divided by zero | La superioridad es ceguera |
Violence, religion, injustice and death
Primer concierto de 2007. Ya era hora de ir a Felipe II y escuchar algo más que el Adeste fideles trance mix que llevo escuchando muy a mi pesar durante más de dos semanas, la reinvención de los villancicos de toda la vida. Y para reinvención la de estos dos señores, que llevan dando la lata desde 1984 (interesante año); le guste a una o no, es algo evidente. Sirva esta humilde entrada como homenaje personal a uno de los grupos que marcaron mi infancia.
Uno de los primeros recuerdos musicales más claros que poseo es ver por la tele el video de ‘Suburbia’ allá por 1986, se me quedó grabada la imagen de Neil Tennant engalanado con una chistera con la bandera estadounidense con cara de no haber roto un plato, aparte de la rotura de cristales, los chuchos y el sofá. También recuerdo el ‘It’s my life’ de Talk Talk y haber visto una actuación de Mecano y su ‘Cruz de navajas’ en algún programa de aquellos en los que los playbacks cantaban la traviatta, y a Ana Torroja con su peculiar corte de pelo que lucirían durante años las marujas con mucho orgullo, pero eso ya es otro cantar.
Mi señor progenitor poseía una cinta con el ‘Please’, album que idolatro, grabado por una cara y creo que el ‘Deseo carnal’ de Alaska y Dinarama por la otra cara (no es coña, si alguien no se lo cree prometo buscar la cinta, que todavía debe existir, y escanear la carátula). Posteriormente me hice con Actually, Introspective (este a medias con mi hermana como regalo de reyes cuando salió a la venta) y Behaviour, y ésta se agenció Very en su lanzamiento, esa aberración naranja con lunares en relieve. Suelo ser persona de “primeras épocas” de los grupos, en este caso de manera descarada porque mis favoritos son los tres primeros en orden cronológico. El cuarto no está mal pese a ser bastante flojo aunque con algún tema brillante, pero el ‘Very’ me traumatizó tanto en su momento que rehusé seguir el resto de discos posteriores.
Decidí dar una oportunidad al tiempo perdido y retomé los álbumes que me faltaban por escuchar. Conclusión: no me he perdido nada porque siguieron en una línea bastante chunda-chunda noventera que nunca me gustó, pasando por un disco al que casi se le puede llamar “acústico” – aunque con muchas comillas – y más chunda posterior; el último album, dentro de lo malo, no suena tan mal aunque no puedo decir que me guste. Donde esté su sonido spaguetti ochentero que se quite el resto, así que prácticamente acudí al concierto por darme el gusto de haberlos visto y porque adoro sus tres primeros discos.
Por suerte el setlist estuvo excelentemente escogido (petardadas como ‘Se a vida é’ o ‘Go west’ aparte) y sobre todo sonaron canciones de la primera época. Algunos temas estuvieron magistralmente enlazados, como ‘Minimal’ y ‘Shopping’, que no esperaba yo escuchar y que me gusta bastante. Otras mezclas no fueron tan afortunadas, léase ‘Se a vida é’ con ‘Domino dancing’, aunque mi incredulidad extrema al escuchar ‘Paninaro’, absolutamente inesperada, compensó estas pequeñas cosas. En el sector en el que The Faith Healer y servidora estábamos y por lo que mi vistazo en derredor alcanzó, no la conocía apenas gente así que si estaban en el centro de la planta 0 y escucharon un paninaro ooooooooh a grito pelado probablemente fuéramos nosotras. Se la recomiendo especialmente, pero en su versión ‘Italian remix’ (el ‘Paninaro 95’ es una aberración total), no en balde fue mi canción fetiche petarda hace dos semanas.
Pero como precisamente a) los años no pasan en balde y b) las expectativas que una se crea cuando le gusta mucho algo rara vez se cumplen en los conciertos, en general la ejecución me resultó bastante floja, le faltaba esa vidilla que con un par de samplers más – total, ya puestos… – hubiera mejorado bastante. El sonido también dejaba bastante que desear al menos desde mi ubicación, pocas veces sonaba la voz clara y sin zumbidos, aunque me consta que en el Palacio de los Deportes se puede conseguir un sonido bastante decente. Algunos técnicos de sonido debieron comenzar la juerga de Reyes antes de tiempo…
En cuanto a lo visual, corrección es el término exacto. La decoración del escenario fue ‘minimal’ (jojo), con paneles desmontables luminosos y proyecciones ocasionales, un par de bailarines-coristas-cantantes que sudarían la gota gorda, y una vocalista con un chorro de voz, aparte de un diván y ya en su versión petarda, chisteras patudas, vestimentas cuasi-salseras y las caras gigantes de los Boys rodando por el escenario. Los Boys, en su estilo pese a la cincuentena. La chaqueta amarilla de Chris, cantoso como él solo, contrastando con la sobriedad y elegancia de Neil y sus levitas. Si yo tenía debilidad en mi infancia por este señor era por algo, juzguen, juzguen:
Época Actually, 1987. Pues ahora me enfado y no respiro, hala.
En conjunto, un concierto bastante descafeinado para mis expectativas ( pecado mortal por no tocar ‘Love comes quickly’, eso no se compensa ni siquiera con ‘Paninaro’) pero medianamente correcto dentro del evento en el que se encuadraba. Ah, dirán, ¿pero es que había más conciertos? Claro, pero completamente obviables por mí. Pude ver a Fangoria gratis hace 3 años y pico en las internacionalmente conocidas fiestas patronales de Azuqueca de Henares (ejem…) y la verdad es que ni fu ni fa, aunque llegamos como un reloj a las 22:10 a tiempo de ver ‘Rey del Glam’ versión chunda-mix. Y a Pastora no les conocía, pero dados los antecedentes que me mencionaron (algo así como “no me llames Dolores, llámame Lola”) no es que me entraran ganas de verlos, sinceramente. Al menos ya puedo tachar un item en mi “lista de grupos que tengo que ver antes de morir en paz”; ya sólo quedan unos 50 para acabarla…

#2· Johnny Juerga
7 January 2007, 09:41Los primeros videos musivales que recuerdo fueron “The final countdown” de Joey Tempest y sus Europe y “Wild Boys” de Duran Duran. Asi he acabado XD
RSS Feeds
CATEGORIES 



#1· The Faith Healer
7 January 2007, 08:52Coincido. Aunque a pesar del sonido no muy limpio, la chaqueta amarillo fluorescente, las voces cascadas y los idiotas alcoholizados de nuestro sector, sólo por ‘Paninaro’ mereció la pena (cagontó, no me la saco de la cabeza… PA-NI-NA-RO, UO-O-O…)
Lo puto peor, señora, somos lo puto peor XD